Sándwich de pollo con bacon crujiente, queso y aguacate
Este sándwich de pollo reúne pechuga a la plancha, bacon crujiente, queso fundente, tomate, aguacate y mayonesa casera en un bocado contundente y muy equilibrado. Puede prepararse con pan de molde, pan rústico, chapata o pan de hamburguesa, siempre que se tueste bien para sostener el relleno sin perder textura.
Ingredientes
Pan de hamburguesa o pan para sándwich 1 unidad
Pechuga de pollo fileteada 150 g
Bacon 4 tiras
Queso en lonchas 2 unidades
Tomate 50 g
Aguacate 50 g
Mayonesa casera 25 g
Aceite de oliva virgen extra 5 ml
Sal al gusto
Pimienta negra al gusto
Preparación
Para que el sándwich de pollo quede bien montado y no se deshaga al comerlo, conviene preparar primero todos los ingredientes del relleno. Lava el tomate, sécalo y córtalo en láminas finas. Abre el aguacate, retira el hueso y corta la pulpa también en láminas. Si el aguacate está muy maduro, manipúlalo con cuidado para que mantenga algo de forma y no convierta la base del pan en una crema demasiado blanda.
Seca la pechuga de pollo con papel de cocina antes de cocinarla. Este gesto ayuda a que se dore mejor en la plancha y evita que suelte demasiada agua. Salpimienta los filetes por ambos lados y calienta una sartén o plancha a fuego medio-alto con una pequeña cantidad de aceite de oliva virgen extra. Cocina el pollo unos minutos por cada lado, hasta que quede dorado por fuera y bien hecho en el centro. El tiempo dependerá del grosor del filete, pero suele bastar con 3 o 4 minutos por cada lado si está cortado fino.
En otra sartén, o en la misma una vez retirado el pollo, cocina el bacon sin añadir más grasa. Coloca las tiras extendidas y deja que se hagan a fuego medio hasta que pierdan parte de su grasa y queden crujientes. Dales la vuelta cuando empiecen a dorarse y retíralas sobre papel absorbente. Este paso es importante porque el bacon aporta textura y un punto salado que contrasta muy bien con el aguacate y la mayonesa.
Abre el pan y tuéstalo por la cara interior. Puede hacerse en una tostadora, en sartén o directamente sobre la plancha. El pan tostado marca la diferencia: aguanta mejor la humedad del tomate, la grasa del bacon y la mayonesa, además de aportar un exterior más firme. Aunque la receta suele hacerse en formato sándwich, el pan de hamburguesa funciona muy bien si tiene buena miga y se tuesta correctamente.
Coloca la base del pan en un plato y empieza el montaje con una loncha de queso. Al poner el queso en contacto con el pan caliente, se ablanda ligeramente y crea una capa que ayuda a sujetar el relleno. Encima distribuye las láminas de tomate y las de aguacate, procurando que cubran toda la superficie sin amontonarse demasiado.
Añade el bacon crujiente sobre el aguacate y coloca después la segunda loncha de queso. Esta segunda capa ayuda a unir el bacon con el pollo caliente, especialmente si el filete acaba de salir de la plancha. Sitúa la pechuga encima, ajustándola al tamaño del pan para que el bocado sea cómodo y no sobresalga en exceso.
Termina con una cucharada generosa de mayonesa casera sobre el pollo. No hace falta cubrir toda la superficie con demasiada cantidad; es mejor repartirla bien para que aporte jugosidad sin dominar el conjunto. Cierra el sándwich con la parte superior del pan y presiona ligeramente con la mano o con una brocheta si se sirve en pan de hamburguesa.
Puede acompañarse con una ensalada de hojas verdes, patatas al horno o unos pepinillos encurtidos para aportar acidez. Para una variante más intensa, se puede añadir cebolla caramelizada o una mostaza suave junto a la mayonesa. Si se busca una versión menos contundente, basta con usar una sola loncha de queso y reducir la mayonesa a una capa fina. ¡Buen provecho!