Empanada de pollo casera y fácil de hacer
La empanada de pollo es una receta casera muy agradecida, con un relleno jugoso de pechuga, cebolla, pimientos y tomate triturado. Esta empanada al horno queda dorada por fuera, sabrosa por dentro y mejora con el reposo, por eso suele estar incluso más rica al día siguiente.
Ingredientes
Masa de empanada 2 láminas
Pechugas de pollo 3 unidades, aproximadamente 600 g
Cebollas 4 unidades medianas, aproximadamente 800 g
Pimiento rojo grande 1 unidad, aproximadamente 200 g
Pimientos verdes 2 unidades, aproximadamente 300 g
Tomate triturado 500 g
Aceite de oliva virgen extra 50 ml
Huevo 1 unidad para pintar la masa
Sal al gusto
Preparación
Corta las pechugas de pollo por la mitad para que se cocinen de forma más uniforme. Calienta una cazuela ancha con parte del aceite de oliva virgen extra y dora el pollo a fuego medio-alto por ambos lados. No hace falta que quede completamente hecho por dentro en este momento, ya que terminará de cocinarse más adelante con el sofrito y después en el horno. Retira las pechugas y resérvalas.
Pela las cebollas y córtalas en daditos finos. Lava el pimiento rojo y los pimientos verdes, retira las semillas y las partes blancas del interior, y pícalos también en dados pequeños. En la misma cazuela donde se ha dorado el pollo, añade un poco más de aceite si es necesario e incorpora todas las verduras. Cocina a fuego medio con una pizca de sal, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla esté transparente y el pimiento empiece a ablandarse.
Cuando el sofrito esté bien pochado, añade el tomate triturado. Mezcla con las verduras y deja cocinar a fuego medio-bajo hasta que el tomate pierda parte del agua y el relleno quede más concentrado. Este paso es importante para que la empanada de pollo no suelte demasiado líquido durante el horneado y la base de la masa no quede blanda.
Corta el pollo reservado en dados pequeños e incorpóralo a la cazuela. Remueve bien para que se mezcle con el tomate, la cebolla y los pimientos. Cocina unos minutos más, hasta que el pollo quede completamente hecho y el relleno tenga una textura jugosa pero no caldosa. Prueba y ajusta de sal antes de retirar del fuego. Deja templar el relleno unos minutos para que no ablande la masa al montarla.
Precalienta el horno a 220 °C, o a la temperatura indicada por el fabricante de la masa de empanada. Coloca una lámina de masa sobre una bandeja con papel de horno. Reparte el relleno de pollo por encima, dejando libre un borde de unos dos centímetros para poder cerrar bien la empanada.
Cubre con la segunda lámina de masa y sella los bordes pellizcándolos con los dedos o presionando ligeramente con un tenedor. Haz un pequeño agujero en el centro para que salga el vapor durante la cocción. Bate el huevo y pinta toda la superficie de la empanada para que quede dorada y brillante.
Hornea la empanada hasta que la masa esté cocida y bien dorada, normalmente entre 25 y 30 minutos, aunque conviene seguir siempre la indicación del envase de la masa. Si se dora demasiado rápido, baja ligeramente la temperatura o cubre la superficie con papel de aluminio durante los últimos minutos.
Al sacar la empanada del horno, deja que repose antes de cortarla. Puede servirse templada o a temperatura ambiente. El reposo ayuda a que el relleno se asiente y los sabores se integren mejor; de hecho, esta empanada de pollo suele estar más sabrosa al día siguiente. Combina muy bien con una ensalada verde sencilla, unos pimientos asados o una copa de vino blanco joven.
¡Buen provecho!