Crema de calabaza casera: receta fácil, cremosa y reconfortante

La crema de calabaza es una receta clásica, perfecta para los días fríos gracias a su textura cremosa y sabor suave. Con ingredientes sencillos como verduras frescas, aceite de oliva y un toque de jamón crujiente, conseguirás una crema de verduras casera deliciosa, nutritiva y muy fácil de preparar.

Preparación 15min
Cocción 30min
Total 45min
Porciones 2
Dificultad Fácil
Crema de calabaza casera: receta fácil, cremosa y reconfortante

Ingredientes

  • ½ calabaza (aprox. 600 g)
  • 2 patatas medianas (unos 300 g)
  • 2 zanahorias
  • 1 puerro (parte blanca)
  • 1 cebolla
  • 1 cucharada de mantequilla (15 g)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 litro de agua o caldo de verduras
  • 50 g de jamón en virutas
  • 50 g de pan tostado en dados (picatostes)
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto

Preparación

Para comenzar, lava, pela y corta todas las verduras en trozos medianos de unos dos o tres centímetros. Es importante mantener un tamaño similar para asegurar una cocción uniforme. Reserva un pequeño trozo de puerro crudo y pícalo muy fino para utilizarlo como decoración final.

En una olla amplia, añade la mantequilla junto con el aceite de oliva virgen extra y calienta a fuego medio. Cuando la mezcla esté caliente, incorpora las verduras progresivamente: primero la cebolla y el puerro, luego la zanahoria, la patata y finalmente la calabaza. Sofríe cada grupo durante unos minutos, removiendo para que se doren ligeramente sin quemarse. Este paso potencia el sabor final de la crema. Añade una pizca de sal y pimienta durante el proceso.

Una vez todas las verduras estén ligeramente doradas, cúbrelas con el agua o caldo de verduras hasta que queden bien sumergidas. Lleva a ebullición, tapa la olla y deja cocer a fuego medio durante aproximadamente 25-30 minutos, o hasta que todas las verduras estén completamente tiernas al pincharlas con un cuchillo.

Cuando la cocción esté lista, retira parte del líquido y resérvalo. Tritura las verduras con una batidora de mano hasta obtener una textura cremosa y homogénea. Si la crema queda demasiado espesa, añade poco a poco el caldo reservado hasta lograr la consistencia deseada.

Prueba la crema y ajusta de sal y pimienta si es necesario. Sirve bien caliente en cuencos o platos hondos. Decora con el puerro crudo picado, las virutas de jamón y los picatostes. Finaliza con un chorrito de aceite de oliva virgen extra para aportar brillo y aroma.

Como consejo del chef, puedes sustituir el jamón por semillas tostadas o frutos secos si prefieres una versión vegetariana. También puedes añadir un toque de nata o queso crema al triturar para lograr una textura aún más suave. Para un extra de sabor, prueba a incorporar una pizca de nuez moscada o curry suave. Esta crema combina perfectamente con un vino blanco joven o un pan rústico crujiente.

¡Buen provecho!

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