Ensalada de lentejas con atún: fresca, saciante y veraniega

La ensalada de lentejas con atún es una receta de verano completa, fresca y muy práctica para dejar preparada con antelación. Combina legumbres, aguacate, tomates cherry, pimiento rojo y cebolla fresca en un plato equilibrado, con buena cantidad de proteína y una vinagreta sencilla de aceite y vinagre.

Preparación 15min
Cocción 20min
Total 35min
Porciones 2
Dificultad Fácil
Ensalada de lentejas con atún: fresca, saciante y veraniega

Ingredientes

Lentejas secas 200 g

Atún en aceite 2 latas pequeñas

Aguacate 1 unidad

Tomates cherry 150 g

Cebolla de Figueras o cebolla fresca 80 g

Pimiento rojo 1/2 unidad

Aceite del atún 1 cucharada

Aceite de oliva virgen extra 10 ml si es necesario

Vinagre 1 cucharadita

Sal al gusto

Pimienta negra al gusto

Preparación

Para preparar esta ensalada de lentejas con atún, empieza cociendo las lentejas en abundante agua. Si utilizas lenteja pardina, no suele ser necesario remojarla, aunque conviene enjuagarla antes bajo el grifo para retirar impurezas. Cuécelas a fuego medio con una pizca de sal durante unos 20 minutos, o hasta que estén tiernas pero enteras. Es importante no pasarlas de cocción, porque en una ensalada interesa que mantengan forma y no se conviertan en puré al mezclarlas.

Cuando las lentejas estén listas, escúrrelas con cuidado y extiéndelas sobre una bandeja o fuente amplia para que pierdan calor más rápido. Déjalas enfriar por completo antes de añadir el resto de ingredientes. Este reposo es clave en las ensaladas de legumbres, ya que evita que el aguacate se ablande demasiado y que las verduras pierdan frescura al entrar en contacto con una base caliente.

Lava los tomates cherry y córtalos por la mitad o en cuartos si son grandes. Pela la cebolla de Figueras o la cebolla fresca y córtala en juliana fina o en dados pequeños, según prefieras una presencia más suave o más marcada. La cebolla de Figueras aporta un punto dulce muy agradable, mientras que la cebolla fresca da un matiz más crujiente y ligero.

Lava el pimiento rojo, retira las semillas y las partes blancas interiores, y córtalo en dados pequeños. Este corte ayuda a que se reparta bien por toda la ensalada y aporte textura en cada bocado. Abre el aguacate justo antes de mezclar la ensalada, retira el hueso y corta la pulpa en dados medianos. Si quieres evitar que se oxide, puedes rociarlo con unas gotas de vinagre o añadirlo al final, cuando la ensalada ya esté aliñada.

Escurre las latas de atún reservando parte de su aceite. Desmenuza el atún ligeramente con un tenedor, sin triturarlo demasiado, para que queden trozos visibles. Coloca las lentejas frías en un bol amplio y añade los tomates cherry, la cebolla, el pimiento rojo, el aguacate y el atún.

Aliña con una cucharada del aceite del atún, unas gotas de vinagre, sal y pimienta negra recién molida. Mezcla con suavidad, levantando los ingredientes desde el fondo, para que el aguacate no se rompa en exceso. Si la ensalada queda algo seca, añade un hilo pequeño de aceite de oliva virgen extra hasta ajustar la jugosidad.

Deja reposar la ensalada en la nevera durante 10 o 15 minutos antes de servirla. Ese breve descanso ayuda a que las lentejas absorban parte del aliño y el conjunto resulte más sabroso. Sírvela fresca, pero no excesivamente fría, para que el aguacate, el atún y las verduras conserven mejor su textura y sabor.

Esta receta admite pequeñas variaciones sin cambiar su carácter. Puede añadirse pepino en dados para un resultado más refrescante, huevo cocido si se busca un plato aún más completo o unas hojas de perejil picado para aportar aroma. Para servir, funciona muy bien en plato hondo o en una fuente baja, con el atún repartido por encima y un último toque de pimienta. Acompaña con agua fresca, una limonada suave o un vino blanco joven si se sirve como comida ligera de verano.

¡Buen provecho!

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