Espaguetis con chorizo y pecorino: pasta intensa y fácil
Los espaguetis con chorizo son una receta de pasta sabrosa, directa y muy agradecida para una comida completa. El sofrito de cebolla, zanahoria, ajo y tomate triturado aporta una base jugosa, mientras que el chorizo y el queso pecorino dan intensidad y un acabado cremoso sin complicaciones.
Ingredientes
Espaguetis 200 g
Chorizo 150 g
Queso pecorino rallado 150 g
Cebolla pequeña 1 unidad
Zanahoria 1 unidad pequeña
Tomate triturado 200 g
Ajo 1 diente
Aceite de oliva virgen extra 15 ml
Sal al gusto
Pimienta negra al gusto
Agua para cocer la pasta cantidad suficiente
Preparación
Para preparar unos buenos espaguetis con chorizo conviene empezar por el sofrito, ya que es la parte que concentra el sabor de la receta. Pela la cebolla y córtala en dados pequeños. Pela también la zanahoria y pícala del mismo tamaño, procurando que no queden trozos demasiado grandes. Este corte fino ayuda a que las verduras se integren mejor en la salsa y aporten dulzor sin destacar en exceso.
Calienta el aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia a fuego medio. Añade la cebolla y la zanahoria con una pizca de sal y cocina lentamente, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla esté transparente y la zanahoria empiece a ablandarse. No interesa dorar demasiado las verduras en este punto; lo importante es que se pochen con calma para crear una base sabrosa y suave.
Mientras tanto, retira la piel del chorizo si la tiene y córtalo en dados pequeños o medias rodajas finas, según la textura que prefieras encontrar en el plato. Añade el chorizo a la sartén cuando el sofrito esté bien pochado y cocínalo durante unos minutos para que suelte parte de su grasa y perfume las verduras. Si el chorizo es muy graso, se puede retirar una pequeña parte del exceso con una cuchara, aunque conviene dejar algo porque dará cuerpo a la salsa.
Pela el diente de ajo, pícalo muy fino e incorpóralo a la sartén. Cocínalo solo un par de minutos, removiendo con frecuencia para que no se queme. El ajo quemado puede amargar la salsa, por eso debe añadirse después de que la cebolla y la zanahoria ya estén tiernas.
Agrega el tomate triturado y mezcla bien para que se una con el chorizo y las verduras. Cocina el sofrito a fuego medio-bajo hasta que el tomate pierda parte de su agua, cambie ligeramente de color y tenga una textura más espesa. Este paso puede llevar unos 12 minutos. Prueba la salsa antes de añadir más sal, porque tanto el chorizo como el pecorino aportan bastante intensidad. Añade pimienta negra al gusto si quieres un punto más aromático.
Cuece los espaguetis en una olla grande con abundante agua hirviendo y sal, siguiendo el tiempo indicado por el fabricante para dejarlos al dente. Antes de escurrirlos, reserva un vaso del agua de cocción. Ese líquido contiene almidón y sirve para ligar la pasta con la salsa, logrando una textura más jugosa sin necesidad de añadir nata ni mantequilla.
Pasa los espaguetis escurridos directamente a la sartén del sofrito. Mezcla a fuego bajo durante uno o dos minutos para que la pasta absorba el sabor de la salsa. Si la mezcla queda seca, añade un poco del agua de cocción reservada, poco a poco, hasta que los espaguetis queden bien envueltos y brillantes. No hace falta usar todo el vaso; la cantidad dependerá de lo reducido que haya quedado el tomate.
Sirve los espaguetis con chorizo al momento, con el queso pecorino rallado por encima. El pecorino tiene un sabor salado y potente, por eso funciona muy bien con el tomate y el chorizo, pero también puede añadirse una parte dentro de la sartén, fuera del fuego, para conseguir una textura más cremosa. Para presentar el plato, termina con un poco de pimienta negra recién molida y una cantidad moderada de queso extra.
Como variante, se puede usar chorizo picante si se busca una pasta con más carácter, o añadir unas hojas de albahaca fresca al final para dar un contraste herbal. Si se prefiere una versión más suave, reduce ligeramente la cantidad de chorizo y aumenta el tomate triturado. Estos espaguetis combinan bien con una ensalada verde sencilla, pan crujiente y un vino tinto joven o una cerveza ligera.
¡Buen provecho!