Bacalao con ajos y pimentón al estilo casero

El bacalao con ajos y pimentón es una receta tradicional de pescado frito con mucho carácter, muy fácil de preparar y llena de aroma. La clave está en usar un buen bacalao, dorarlo con suavidad y terminarlo con aceite caliente, ajos laminados y pimentón de la Vera para conseguir un plato sabroso, jugoso y con sabor casero.

Preparación 15min
Cocción 20min
Total 35min
Porciones 1
Dificultad Fácil
Bacalao con ajos y pimentón al estilo casero

Ingredientes

Bacalao desalado grueso 1 trozo de unos 200 g

Harina de trigo 20 g

Huevo 1 unidad

Pimentón de la Vera dulce o picante 1 cucharadita

Dientes de ajo 4 o 5 unidades

Aceite de oliva virgen extra 250 ml para freír

Aceite de oliva virgen extra absorbido estimado 20 ml

Sal al gusto

Preparación

El bacalao con ajos y pimentón es un plato de cocina tradicional que demuestra cómo una preparación sencilla puede dar un resultado muy sabroso cuando se respetan bien los tiempos y la temperatura del aceite. Conviene utilizar un trozo de bacalao grueso, ya desalado y de buena calidad, porque así quedará dorado por fuera y jugoso en el interior. Si el bacalao está en su punto de sal, bastará con añadir una cantidad mínima; si aún conserva cierta intensidad, es mejor no salar hasta el final.

Seca muy bien el trozo de bacalao con papel de cocina. Este paso es importante porque el exceso de humedad impide que la harina se adhiera correctamente y puede hacer que el aceite salte al freír. Una vez seco, revisa que no queden espinas visibles y añade una pizca de sal solo si es necesario.

Coloca la harina en un plato y bate el huevo en otro recipiente. Pasa primero el bacalao por harina, cubriéndolo por todos los lados, y sacude con cuidado el exceso para que la capa quede fina. Después pásalo por el huevo batido, procurando que quede bien impregnado pero sin exceso de rebozado. Esta cobertura ligera ayuda a proteger el pescado durante la fritura y mantiene la carne más jugosa.

Calienta abundante aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia. La temperatura debe ser alta, pero no humeante. Introduce el bacalao con cuidado y fríelo por todos los lados hasta que quede dorado. Al ser un corte grueso, es preferible cocinarlo a fuego medio-alto para que el exterior tome color sin que el interior quede seco. Cuando esté en su punto, retíralo y déjalo reposar sobre papel absorbente o directamente en la fuente de servicio.

Retira parte del aceite si hay demasiada cantidad en la sartén, dejando solo el necesario para preparar el acabado. Pela los dientes de ajo y córtalos en láminas finas. Añádelos al aceite caliente y cocínalos a fuego medio, moviendo la sartén de vez en cuando para que se doren de manera uniforme. Es fundamental no quemarlos, porque el ajo pasado aporta un sabor amargo que estropearía el conjunto.

Coloca el bacalao en el plato de presentación y espolvorea por encima el pimentón de la Vera. Puede usarse dulce, picante o una mezcla de ambos. El pimentón debe añadirse siempre fuera del fuego directo, ya que se quema con facilidad y pierde su aroma ahumado característico.

Cuando los ajos estén dorados, vierte inmediatamente el aceite caliente con las láminas de ajo sobre el bacalao y el pimentón. El calor del aceite hidrata el pimentón y forma una salsa sencilla, aromática y muy sabrosa. Sirve el plato al momento, mientras el rebozado conserva su textura y el pescado está todavía caliente.

Este bacalao con ajos y pimentón queda muy bien acompañado de patatas cocidas, patatas panadera, pimientos asados o una ensalada sencilla. También admite una versión más intensa con pimentón picante y unas gotas de vinagre suave añadidas al aceite, siempre fuera del fuego. Para servirlo, conviene llevarlo a la mesa con pan, porque la mezcla de aceite, ajo y pimentón es una de las partes más apreciadas del plato. ¡Buen provecho!

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