Salmón en papillote con verduras: jugoso, ligero y muy fácil
El salmón en papillote es una receta saludable, sencilla y muy agradecida, porque el pescado se cocina en su propio vapor junto con verduras frescas. Con cebolla, pimiento rojo, champiñones, tomate y aceite de oliva virgen extra, se consigue un plato ligero, jugoso y lleno de aroma sin complicar la preparación.
Ingredientes
Lomos o supremas de salmón fresco 2 unidades de 180 g cada una
Cebolla 1 unidad mediana
Pimiento rojo 1 unidad pequeña
Champiñones frescos 150 g
Tomate maduro 1 unidad mediana
Aceite de oliva virgen extra 20 ml
Sal al gusto
Pimienta negra molida al gusto
Preparación
Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Mientras alcanza la temperatura, seca bien los lomos o supremas de salmón con papel de cocina. Este paso ayuda a que el pescado quede más limpio de humedad superficial y se cocine de forma uniforme dentro del papillote. Salpimienta por ambos lados y reserva mientras se preparan las verduras.
Pela la cebolla y córtala en juliana fina, procurando que las tiras no sean demasiado gruesas para que se ablanden bien durante la cocción. Lava el pimiento rojo, retira las semillas y las partes blancas interiores, y córtalo en tiras delgadas. Limpia los champiñones con un paño húmedo o papel de cocina para retirar restos de tierra, evitando lavarlos en exceso para que no absorban agua, y córtalos en láminas finas.
Extiende dos hojas grandes de papel de horno sobre la encimera, una para cada ración. Deben ser lo bastante amplias como para envolver el salmón y las verduras sin que el paquete quede apretado. Coloca en el centro de cada papel una base de cebolla y pimiento, añade encima un lomo de salmón y reparte los champiñones laminados sobre el pescado.
Lava el tomate y córtalo en rodajas finas. Coloca unas rodajas sobre cada porción de salmón, salpimienta ligeramente de nuevo y reparte el aceite de oliva virgen extra por encima. No hace falta añadir demasiado aceite, ya que el propio salmón aporta grasa saludable y el papillote conserva muy bien la humedad natural de los ingredientes.
Cierra cada paquete doblando el papel sobre el pescado y sellando bien los bordes con pequeños pliegues, como si fuera un sobre. El objetivo es que el vapor quede atrapado en el interior durante el horneado. Si el cierre no queda firme, puede sujetarse con cordel de cocina apto para horno, sin apretar demasiado para no romper el papel.
Coloca los papillotes en una bandeja de horno e introdúcelos a media altura. Cocina durante unos 25 minutos, aunque el tiempo puede variar ligeramente según el grosor del salmón. Para lomos gruesos, conviene mantener los 25 minutos completos; para piezas más finas, puede bastar con 20 o 22 minutos. El punto correcto se reconoce porque el pescado queda tierno, jugoso y se separa fácilmente en lascas.
Retira la bandeja del horno y deja reposar los paquetes un par de minutos antes de abrirlos. Abre el papel con cuidado, alejando la cara y las manos del vapor caliente. El salmón en papillote puede servirse directamente dentro del papel para conservar sus jugos o pasarse a un plato con toda la verdura y el caldo que se habrá formado durante la cocción.
Para darle un toque más aromático, se puede añadir antes de cerrar el papillote una rodaja fina de limón, un poco de eneldo fresco o unas hojas de perejil. También admite calabacín en tiras, zanahoria muy fina o espárragos trigueros si se busca una guarnición más vegetal. Como acompañamiento, combina muy bien con arroz blanco, patata cocida o una ensalada verde sencilla.
¡Buen provecho!