Ensalada de atún con tomate, pepino y rabanitos

Mitxin

La ensalada de atún con tomate, pepino, cebolla, aguacate y rabanitos es un plato fresco, completo y muy práctico para comidas ligeras. Combina proteína, grasas saludables y hortalizas crujientes en una preparación equilibrada, con un aliño breve que realza cada ingrediente sin cubrir su carácter natural.

Preparación 15min
Total 15min
Porciones 2
Dificultad Fácil
Calorías 294 kcal
Ensalada de atún con tomate, pepino y rabanitos

Ingredientes

Atún en conserva 1 lata escurrida, unos 80 g

Tomate maduro 250 g

Pepino 200 g

Aguacate 1 unidad mediana, unos 150 g de pulpa

Cebolla morada o dulce 60 g

Rabanitos 80 g

Aceite de oliva virgen extra 15 ml

Vinagre de vino o zumo de limón 10 ml

Sal al gusto

Pimienta negra al gusto

Preparación

Lava bien el tomate, el pepino y los rabanitos bajo agua fría. Seca las hortalizas antes de cortarlas para que la ensalada no quede aguada. Corta el tomate en trozos medianos, procurando conservar su jugo, ya que ayudará a integrar el aliño de forma natural.

Pela el pepino si la piel es gruesa o amarga; si es fino y fresco, puede dejarse parte de la piel para aportar textura. Córtalo en medias lunas o dados grandes. Limpia los rabanitos retirando las hojas y la raíz, y córtalos en cuartos o rodajas gruesas para mantener su punto crujiente.

Pela la cebolla y córtala en pluma fina o en trozos pequeños, según se prefiera una presencia más suave o más marcada. Para rebajar su intensidad, puede dejarse cinco minutos en agua fría con unas gotas de vinagre, escurrirla bien y añadirla después al bol.

Abre el aguacate justo antes de montar la ensalada para evitar que se oxide. Retira el hueso, extrae la pulpa con una cuchara y córtala en dados medianos. Añade unas gotas de limón si se quiere conservar mejor su color, especialmente si la ensalada no se va a servir de inmediato.

Coloca en un bol amplio el tomate, el pepino, la cebolla, los rabanitos y el aguacate. Añade sal, pimienta negra, aceite de oliva virgen extra y vinagre o zumo de limón. Mezcla con movimientos suaves para no aplastar el aguacate ni romper demasiado el tomate.

Escurre bien la lata de atún y reparte el pescado por encima en lascas grandes. De esta forma mantiene mejor su textura y se integra al comer sin convertirse en una pasta. Si el atún viene en aceite de oliva de buena calidad, puede aprovecharse una pequeña parte de ese aceite y reducir ligeramente el aceite añadido al aliño.

Sirve la ensalada de atún recién preparada, ligeramente fresca pero no helada, para que el tomate y el aguacate se perciban mejor. Puede acompañarse con pan tostado, huevo cocido, aceitunas negras o unas hojas de perejil picado. Para una comida más completa, combina bien con patata cocida, arroz blanco frío o legumbres suaves como garbanzos.

¡Buen provecho!

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