Ensalada mediterránea de anchoas
La ensalada de anchoas combina lechuga fresca, huevo cocido, cebolla, aceitunas, pimientos escalivados y una vinagreta de ajo con aceite de oliva virgen extra. Es una receta mediterránea equilibrada, con contraste entre el punto salino de las anchoas, la suavidad del huevo y el aroma del pimiento asado.
Ingredientes
Lechuga 160 g
Huevos 2 unidades
Anchoas en aceite 8 filetes
Pimientos escalivados 120 g
Cebolla morada 60 g
Aceitunas verdes 6 unidades
Ajo 1 diente pequeño
Aceite de oliva virgen extra 20 ml
Vinagre de vino blanco 10 ml
Sal al gusto
Pimienta negra al gusto
Perejil fresco picado 1 cucharadita opcional
Preparación
Cuece los huevos en un cazo con agua hirviendo durante 10 minutos para que la yema quede firme pero no reseca. Pasado ese tiempo, pásalos a un bol con agua fría para cortar la cocción y facilitar el pelado. Una vez fríos, retira la cáscara y córtalos en cuartos o en gajos grandes, procurando que mantengan una presencia bonita en el plato.
Lava la lechuga con agua fría y escúrrela muy bien. Este paso es más importante de lo que parece, porque el exceso de agua diluye el aliño y resta intensidad al conjunto. Corta las hojas en trozos medianos con las manos o con cuchillo, según la textura que busques, y colócalas como base en una fuente amplia o en platos individuales.
Corta la cebolla morada en pluma fina. Si se quiere suavizar su fuerza, puede dejarse cinco minutos en agua fría con unas gotas de vinagre y después escurrirse bien. Este pequeño gesto mantiene su toque crujiente, pero reduce el picor, algo útil cuando se sirve la ensalada como primer plato.
Escurre los pimientos escalivados y córtalos en tiras. Si son caseros y conservan parte de su jugo, añade una cucharadita de ese líquido al aliño, porque aportará profundidad y un matiz ahumado muy agradable. Reparte los pimientos sobre la lechuga junto con la cebolla, creando una mezcla de colores y texturas.
Coloca las anchoas sobre la ensalada justo antes de aliñar. Al ser un ingrediente intenso y salino, conviene repartirlas de forma equilibrada para que cada ración tenga varias piezas sin concentrar demasiada sal en un solo bocado. Añade también las aceitunas verdes y los gajos de huevo cocido.
Prepara el aliño machacando el ajo muy fino en un mortero o picándolo con cuchillo hasta obtener una pasta suave. Mézclalo con el aceite de oliva virgen extra, el vinagre, una pizca de pimienta negra y, si se desea, un poco de perejil fresco picado. Antes de añadir sal, prueba el aliño junto con una anchoa, ya que este pescado suele aportar suficiente intensidad.
Riega la ensalada con el aliño en el momento de servir y mezcla con delicadeza para no romper el huevo ni deshacer las anchoas. La idea es que la lechuga quede ligeramente impregnada, no empapada. Si se presenta en plato, puede dejarse el aliño visible por encima para un acabado más apetecible.
Esta ensalada de anchoas admite pequeñas variantes sin perder su carácter mediterráneo. Puede incorporarse tomate maduro en gajos, pepino en medias lunas o unas patatas cocidas si se busca un plato más completo. Para acompañar, encaja muy bien con pan tostado, una copa de vino blanco seco o una cerveza suave.
¡Buen provecho!