Ensalada de lentejas con salmón y aguacate
La ensalada de lentejas con salmón es una opción completa, fresca y nutritiva, pensada para servir fría y disfrutar sin complicaciones. Combina legumbres cocidas, verduras en daditos, aguacate, un chorro de limón y salmón en una mezcla equilibrada con aceite de oliva, sal y pimienta.
Ingredientes
Lentejas secas 150 g
Salmón 80 g
Tomate maduro 1 unidad
Cebolla fresca 1/4 unidad
Pimiento rojo 1/4 unidad
Aguacate 1/2 unidad
Limón 1/2 unidad
Aceite de oliva virgen extra 15 ml
Sal al gusto
Pimienta negra al gusto
Preparación
Comienza revisando las lentejas secas para retirar posibles impurezas y enjuágalas bajo el grifo con agua fría. Colócalas en una olla con abundante agua y una pizca ligera de sal. Lleva a ebullición y cocina a fuego medio hasta que estén tiernas, pero enteras. El tiempo puede variar según la variedad, aunque lo habitual es que estén listas en unos 25 minutos si son lentejas pardinas o similares. Cuando las lentejas estén cocidas, escúrrelas bien y pásalas por agua fría para cortar la cocción. Este paso ayuda a que mantengan una textura firme y agradable en ensalada. Déjalas reposar unos minutos en el escurridor para eliminar el exceso de agua, ya que una legumbre demasiado húmeda puede diluir el aliño.
Lava el tomate y el pimiento rojo. Corta el tomate en dados pequeños, retirando parte de las semillas si suelta demasiado jugo. Pica también el pimiento rojo en daditos finos y corta la cebolla fresca en trozos pequeños para que aporte frescor sin dominar el conjunto. Si la cebolla resulta demasiado intensa, puede dejarse unos minutos en agua fría y después escurrirse bien. Corta el salmón en tiras o dados, según la presentación deseada. Si se trata de salmón ahumado, conviene añadirlo al final para conservar mejor su textura. Abre el aguacate, retira el hueso y extrae la pulpa de medio aguacate. Córtalo en dados medianos justo antes de mezclarlo y añade unas gotas de limón para evitar que se oxide y mantener un punto fresco en la ensalada.
Coloca las lentejas ya frías en un bol amplio. Añade el tomate, la cebolla fresca, el pimiento rojo y el salmón. Incorpora el aceite de oliva virgen extra, un chorro de limón, sal y pimienta negra al gusto. Mezcla con suavidad para no romper las lentejas ni aplastar el salmón. Agrega el aguacate al final y remueve con movimientos envolventes. El limón ayuda a equilibrar la grasa natural del salmón y del aguacate, además de dar viveza al conjunto. Conviene servirla fría o ligeramente atemperada, nunca recién salida de la nevera, para que se aprecien mejor los matices del salmón, la legumbre, el aceite y las verduras.
Esta ensalada de lentejas con salmón admite pequeñas variaciones sin perder su carácter. Puede prepararse con lenteja pardina, castellana o incluso lenteja cocida ya lista, siempre bien escurrida. Para una presentación más cuidada, sirve las lentejas como base y coloca encima el aguacate y el salmón en trozos visibles. Combina bien con agua con limón, una cerveza suave o un vino blanco joven.
¡Buen provecho!