Lentejas con butifarra negra al fuego lento, receta tradicional
Las lentejas con butifarra negra son un guiso de cuchara contundente, aromático y muy ligado a la cocina de aprovechamiento. Con lentejas sin remojo, sofrito de cebolla, zanahoria, tomate, bacon y buti negra, se consigue un plato meloso, nutritivo y lleno de matices.
Ingredientes
Lentejas pardinas secas 500 g
Butifarra negra 250 g
Bacon en dados 100 g
Zanahorias 2 unidades
Cebolla 1 unidad
Tomate maduro 1 unidad pequeño
Aceite de oliva virgen extra 20 ml
Agua 1,5 litros aproximadamente
Sal al gusto
Pimienta negra al gusto
Laurel 1 hoja opcional
Preparación
Pela la cebolla y pícala fina. Lava las zanahorias, ráspalas si es necesario y córtalas en dados pequeños para que se integren bien durante la cocción. Ralla el tomate o pícalo muy menudo, retirando la piel si se desea una textura más fina. Revisa las lentejas y enjuágalas bajo el grifo con agua fría; al usar lenteja pardina no es necesario ponerlas en remojo.
Calienta el aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia a fuego medio. Añade el bacon en dados y deja que suelte parte de su grasa durante unos minutos, sin dorarlo en exceso. Incorpora la cebolla y la zanahoria, añade una pizca de sal y cocina lentamente hasta que la cebolla esté transparente y la zanahoria empiece a ablandarse.
Agrega el tomate y deja que el sofrito reduzca unos minutos, removiendo de vez en cuando. Este paso concentra el fondo del guiso y ayuda a que las lentejas con butifarra negra tengan una salsa más ligada. Si se utiliza laurel, añádelo en este momento para que perfume el caldo desde el principio.
Incorpora las lentejas escurridas a la cazuela y mezcla con el sofrito durante un minuto. Cubre con agua fría, dejando aproximadamente dos dedos de líquido por encima de las lentejas. Sube el fuego hasta que rompa a hervir y, cuando aparezcan las primeras burbujas, baja la intensidad para mantener una cocción suave.
Añade la butifarra negra entera cuando el guiso empiece a hervir. Cocinarla entera evita que se deshaga demasiado pronto y permite que vaya soltando su grasa y su aroma poco a poco. Deja cocer a fuego lento durante unos 40 minutos, removiendo con cuidado y añadiendo un poco más de agua caliente si las lentejas quedan demasiado espesas antes de estar tiernas.
Cuando las lentejas estén en su punto, retira la butifarra negra con cuidado y córtala en rodajas gruesas. Devuélvela a la cazuela o repártela directamente en los platos. Prueba el guiso y ajusta de sal y pimienta al final, ya que el bacon y la butifarra aportan bastante intensidad.
Deja reposar las lentejas con butifarra negra durante 5 minutos antes de servir. Este reposo ayuda a que el caldo tome cuerpo y los sabores se asienten. Para una versión más vegetal, puede aumentarse la cantidad de zanahoria o añadir puerro al sofrito. Quedan muy bien con un chorrito mínimo de vinagre suave al servir, pan rústico y una ensalada verde como contraste fresco.
¡Buen provecho!