Fabada Asturiana: el secreto del sabor de siempre
La fabada asturiana es un plato emblemático de la cocina española, ideal para los días fríos. Esta receta de fabada combina alubias tiernas, chorizo, morcilla y panceta en una cocción lenta que potencia su sabor. Descubre cómo preparar una fabada tradicional casera, reconfortante y perfecta para compartir en familia.
Ingredientes
- 400 g de alubias blancas secas
- 200 g de chorizo ahumado
- 200 g de panceta ahumada
- 200 g de morcilla
- 1 cebolla mediana
- 3 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Agua (cantidad suficiente para la cocción)
Preparación
El primer paso fundamental para lograr una fabada asturiana perfecta comienza el día anterior. Coloca las alubias en un bol grande y cúbrelas con abundante agua fría. Déjalas en remojo durante al menos 8 horas, preferiblemente toda la noche, para que se hidraten correctamente y se cocinen de manera uniforme.
Al día siguiente, escurre las alubias y colócalas en una olla amplia. Añade la cebolla entera y pelada, los dientes de ajo también pelados y la hoja de laurel. Incorpora el aceite de oliva virgen extra y cubre todo con agua fría, dejando aproximadamente un centímetro por encima de las alubias.
Lleva la olla a fuego medio hasta que comience a hervir. En ese momento, añade un pequeño chorro de agua fría para “asustar las alubias”, una técnica tradicional que ayuda a romper el hervor y mejorar la textura. Repite este proceso dos veces más para asegurar una cocción óptima.
Cuando el hervor se estabilice por tercera vez, incorpora el chorizo, la morcilla y la panceta enteros. Reduce el fuego al mínimo y deja cocinar lentamente durante unas 2 horas y media a 3 horas. Es importante no remover con cuchara para evitar que las alubias se rompan; en su lugar, puedes mover la olla suavemente.
Durante la cocción, vigila el nivel de líquido. Si ves que disminuye demasiado, añade un poco de agua caliente para mantener la textura caldosa característica. También puedes “asustar” las alubias una o dos veces más durante este proceso.
Una vez transcurrido el tiempo de cocción, prueba el caldo y ajusta de sal si es necesario. Deja hervir unos minutos más para integrar los sabores y retira del fuego. Es recomendable dejar reposar la fabada unos 10 minutos antes de servir, ya que así el caldo se espesa y los sabores se intensifican.
Como consejo del chef, sirve la fabada bien caliente acompañada de pan rústico para disfrutar plenamente de su salsa. Si deseas un sabor más intenso, puedes añadir una pizca de pimentón dulce al inicio de la cocción. Para una versión más ligera, reduce la cantidad de embutidos sin perder la esencia del plato.
¡Buen provecho!