Pollo guisado con verduras: receta jugosa con arroz basmati
Este pollo guisado con verduras es una receta casera, jugosa y llena de sabor, perfecta para servir con arroz basmati. El pollo se dora primero para ganar intensidad y después se cocina lentamente con pimiento, calabacín, zanahoria, puerro, tomate y un toque de brandy que deja una salsa aromática y muy apetecible.
Ingredientes
Piernas de pollo partidas por la mitad 2 unidades
Cebolla 1/2 unidad
Puerro 1/2 unidad
Calabacín 1/2 unidad
Zanahoria 1 unidad
Pimiento verde 1 unidad
Pimiento rojo 1/2 unidad
Tomate maduro 1 unidad
Tomate concentrado 1 cucharada
Pimentón dulce 1/2 cucharadita
Brandy 1 vaso de café
Aceite de oliva virgen extra 20 ml
Agua cantidad suficiente para cubrir parcialmente el pollo
Sal al gusto
Pimienta negra al gusto
Arroz basmati 120 g
Preparación
Comienza secando bien las piezas de pollo con papel de cocina. Este paso ayuda a que la piel se dore mejor y no se cueza antes de tiempo. Salpimenta las piernas de pollo por todos los lados y calienta una cazuela amplia con el aceite de oliva virgen extra. Cuando el aceite esté caliente, incorpora el pollo con la piel hacia abajo y dóralo bien por ambas caras, sin moverlo demasiado al principio. La idea es conseguir un color tostado que después dará mucha profundidad a la salsa.
Cuando el pollo esté bien dorado, retíralo de la cazuela y resérvalo en un plato. En esa misma cazuela quedarán los jugos pegados al fondo, que son la base del sabor del guiso. Pela y corta la cebolla, la zanahoria, el puerro, el calabacín, el pimiento verde, el pimiento rojo y el tomate en dados medianos. Añade primero la cebolla, el puerro, la zanahoria y los pimientos, ya que son las verduras que necesitan más tiempo para ablandarse. Cocina a fuego medio con una pizca de sal, removiendo de vez en cuando.
Cuando las verduras empiecen a estar tiernas y ligeramente pochadas, incorpora el calabacín y deja que se cocine unos minutos más. Añade después el tomate natural troceado y el tomate concentrado. Remueve bien para que se integren con el sofrito y deja que el tomate pierda parte de su agua. Este punto es importante para que la salsa no quede aguada y tenga un sabor más redondo.
Aparta la cazuela unos segundos del fuego o baja la intensidad al mínimo antes de añadir el pimentón dulce, para evitar que se queme. Remueve rápidamente y vierte el brandy. Sube un poco el fuego y deja que reduzca durante unos minutos, hasta que se evapore el alcohol y quede solo su aroma. Verás que la salsa empieza a tomar un color más intenso y una textura más sabrosa.
Devuelve el pollo a la cazuela, colocándolo entre las verduras. Añade agua hasta cubrir parcialmente las piezas, sin sumergirlas por completo. Tapa la cazuela y cocina a fuego lento durante unos 30 minutos, vigilando de vez en cuando que no se quede sin líquido. Si la salsa reduce demasiado pronto, añade un poco más de agua caliente. Durante la cocción, gira las piezas de pollo una vez para que se impregnen bien por todos los lados.
Mientras el pollo termina de hacerse, cuece el arroz basmati en abundante agua con sal o siguiendo las instrucciones del paquete. Para que quede suelto, conviene lavarlo antes bajo el grifo hasta que el agua salga casi clara. Una vez cocido, escúrrelo bien y resérvalo tapado hasta el momento de servir.
Cuando el pollo esté tierno y la salsa haya espesado ligeramente, apaga el fuego y deja reposar el guiso unos minutos. Este reposo permite que los sabores se asienten y que la carne quede más jugosa. Sirve el pollo guisado con verduras acompañado del arroz basmati y riega todo con una buena cucharada de salsa.
Como variante, puedes añadir unas hierbas aromáticas como tomillo o laurel durante la cocción, o incorporar una punta de guindilla si quieres un toque ligeramente picante. Para una presentación más vistosa, coloca el arroz en la base del plato, reparte las verduras por encima y termina con las piezas de pollo bien napadas con la salsa. ¡Buen provecho!